Sexualidad y rutina

Es posible que ya hayas vuelto al trabajo y, sino, te quede poco. Pronto los niños empiezan el colegio, la guardería, las actividades extraescolares, los deportes que les ocuparan los sábados y domingos por la mañana… Pero da igual si no tienes hijos, tu vida igualmente se llenará de cosas que hacer y tendrás que lidiar con horarios, rutinas y organización. 

Entre todo este caos, te pedimos por favor que no te olvides de dedicarte tiempo a ti misma. Servirán cosas como una taza de té en el balcón para que te dé un poco el sol, una canción que te guste mucho, una buena película antes de acostarse… Pero no te olvides de la sexualidad. Tanto si tienes pareja como si no, cuidar tu sexualidad es importante porque implica cuidar tu salud. Una sexualidad plena es sabido que levanta el ánimo, disminuye la ansiedad, mejora la autoestima y, si es en pareja, fortalece la relación. 

Con la vuelta a la rutina a veces parece difícil encontrar tiempo para el sexo cuando estamos agobiados y tenemos tantas cosas en las que pensar. Es probable que, cuando llegamos a casa después del trabajo, estemos demasiado cansados para que nos apetezca. Puede ser que, si tenemos niños, nos cueste encontrar momentos de intimidad. Puede que a nosotras nos apetezca pero a nuestras parejas no… A todo esto, solemos excluir el sexo de nuestra lista de prioridades, lo cual es un error. 

Por eso, en primer lugar, hablemos de la masturbación. Masturbarse es saludable: alivia el estrés, el dolor menstrual, relaja el sistema nervioso, ayuda al autoconocimiento sobre el cuerpo y la sexualidad… Resumiendo, nos beneficia en muchos aspectos y  no depende de nadie más que de nosotras. ¿Tienes un momento y te apetece? Adelante. Te lo mereces y será bueno para ti. 

Las relaciones sexuales en pareja o con compañeros esporádicos también benefician la lubricación vaginal, un aumento de flujo sanguíneo y una mejor elasticidad. Ejercitamos el cuerpo, liberamos prolactina (que provoca somnolencia y nos ayuda a descansar) y mejora nuestra autoestima. 

Qué podemos hacer para mantener nuestra vida sexual activa a pesar de la rutina:

Planificación

Lo de que “no hay nada peor que el sexo planeado porque pierde  su encanto” deberíamos irlo superando ya… El sexo se puede planear sin que pierda el encanto. Planificarlo permite poder buscar un sitio agradable, un momento que permita vivirlo sin prisas… Es decir, buscar un contexto de calidad, no de cantidad. Si lo planificamos con un poco de antelación, las posiblidades de que nuestro encuentro salga bien serán mucho mayores. Ya que tenemos poco tiempo, qué menos que disfrutar del poco que tenemos. 

Creatividad y fantasías

Mensajes de texto, vídeos, fotos… Vivimos en el signo XXI, la tecnología nos brinda un gran número de posibilidades para innovar con nuestra sexualidad. Exploradlas, juntos y por separado, como prefiráis. Aprovechad para contaros vuestras fantasias y estableced unas rutinas o un momento al día para hablar de ello, así lo incluiréis en vuestro día a día y no quedará fuera de vuestras rutinas habituales.