Lo que debes saber sobre el pH vaginal

lo que debes saber del ph vaginal

El pH mide la acidez o alcalinidad de una solución. Si su nivel es 7 estamos ante un pH neutro, por debajo de 7 es ácido y por encima es alcalino.

El ph vaginal varia a lo largo de la vida. En edad fértil y  condiciones normales, el pH vaginal varía entre 3,8 y 4,2, es decir, es ácido. La acidez previene el desarrollo de bacterias como escherichias, gardnerellas, estreptococos o estafilococos. También previene la proliferación de hongos y evita la candidiasis. Nos protege además de virus y parásitos.

La semana de la menstruación y también en edad adulta, cuando llega la menopausia este pH vaginal aumenta llegando a unos valores de 7, hablamos de un pH neutro.

 

¿Porqué cambia nuestro pH vaginal?

A pesar de los mitos que sugieren que una infección vaginal es consecuencia de la falta de higiene o el contacto sexual, el pH puede aumentar y alcalinizarse por motivos naturales como las relaciones sexuales, la ovulación y la menstruación. También puede afectar el consumo de anticonceptivos orales, de barrera o tampones. Además, hay enfermedades como diabetes e inmunodepresión que afectan directamente al pH vaginal.

El pH del semen es, más o menos,  7,2 y durante las relaciones sexuales modifica el pH vaginal acercándolo a un valor de 5. Durante la menstruación y la ovulación  varian nuestros niveles de progesterona, lo que produce un aumento del pH vaginal.

 

¿Qué debo hacer si tengo molestias?

En primer lugar, acude al ginecólogo, a tu médico habitual o pregunta a tu experto de confianza. Nosotros podemos ayudarte. Hay que preguntar siempre sin pudor y evitar automedicarse con fármacos que no son los adecuados para nuestro problema porque podríamos empeorar nuestra salud.

Un desajuste de la acidez provoca que se desarrollen más microbios y se traduce en una infección en la vagina, acompañada de un aumento de flujo y inflamaciones, irritación, olor desagradable o dolor.

 

El flujo vaginal: un gran indicador

Tenemos en nuestro cuerpo un gran indicador natural sobre si todo está correcto o no. El flujo vaginal varía sus característica sen función del patógeno que lo provoca, así que puede ser nuestro aliado para conocer nuestra problema.

Flujo normal 3,8 – 4,2 Claro, blanquecino, homogéneo, olor suave
Flujo provocado por Candida  (hongos) 5,5 – 6,8 Con gránulos, provoca prurito, sin olor desaagradable, dispareunia (dolor duante el coito)
Flujo provocado por Gardnerella (bacterias) 5,8 – 8,5 Abundante, verdoso, olor fuerte


La higiene es fundamental

Una higiene adecuada es lo que nos asegura un pH vaginal adecuado para evitar posibles problemas.

Es muy importante mantener una buena higiene después del coito, para evitar variaciones del pH debido al semen, lubricantes o otros compuestos químicos empleados. Es fundamental también llevar una higiene regular durante la menstruación.

Si se una algun jabón para la higiene íntima, que sea del pH adecuado y que no tenga desodorante, ni colorante, ni perfume.

Artículos relacionados